Dijo el poeta rojo: “Es razón suficiente la del cóndor que perdió a su amada. La del conejo fértil en solitario cautiverio. Suficiente razón la de una madre que ha perdido su fruto. La del viejo lobo que ha perdido hasta sus mañas. Hay razones suficientes, pero aun en estos tiempos salir después de una [...]

